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De interés para los ayudantes doctores y contratados doctores

Ayer recibí una información de la central sindical UGT que es de interés para aquellas personas que se encuentran dentro del desmoralizante proceso de pasar de ayudante doctor a contratado doctor. Para los demás, creo que carece de interés.

Debido a la imposibilidad de convocar plazas, los ayudantes doctores que se iban acreditando para contratado doctor se convertían automáticamente en contratados doctores interinos. Esto se ha terminado.

La figura no estaba contemplada en la ley  ( salvo en Andalucía y Navarra) y las consejerías de Educación, el Ministerio de Educación y Hacienda estaban haciendo la vista gorda.

No sé si fue la Universidad de Vigo o la de Santiago, metieron por registro una petición para que le comunicaran si era legal la figura  y ante un escrito oficial se pasó a Hacienda que ha paralizado esa vía de entrada en toda España: ya que no es legal.

Por lo tanto, los contratados en esa figura han quedado en un situación de alegalidad . Los que deberíamos ser transformados en fechas próximas, no tenemos solución alguna por el momento. En mi caso, me toca transformarme en septiembre.

Por los documentos esa situación es conocida por las universidades desde hace meses. No avisan a sus empleados no sé si por un paternalismo de la peor especie, por quitarse del medio o por pura dejadez.

Personalmente estoy cansada de la dosis de incompetencia de los ministerios cuando decretan sin pensar en las consecuencias, de los parlamentos autonómicos y nacionales y de los cargos de las universidades. No me fío de la solución que puedan/quieran dar a última hora. Así que me pongo en modo busca de empleo.

Locos lúcidos

A veces tengo la sensación de ser una especie de profeta en el desierto, de esas personas aventadas que ven catástrofes donde la mayoría ven un plácido paisaje. Menos mal que hay otras ojos más autorizados que los míos que ven esa catástrofe.

El primer vigía autorizado es un hombre de los que antes trabajaban en los medios de comunicación: cultísimo, humano hasta el desgarro, curioso pero siempre compasivo. El loco de la colina, Jesús Quintero, fue al programa Carne Cruda de la Cadena Ser hace casi un año. Podéis escuchar la entrevista, de más de una hora, en este enlace.

La entrevista es una clase magistral de radio, en el sentido hondo de la palabra, así que escucharla entera es casi un deber para todos los amantes de ese medio. No obstante, he escogido los minutos finales de la entrevista que son de una intensidad enorme. Sólo con palabras y silencios, estos dos hombres superan por su calidad toda la basura que ha emitido en prime time la TV en el último año.

Solo dos voces y sus silencios, alguna canción y el mundo de apariencias de la tele salta por los aires.


El otro, no tan loco sino más chato, es Paco González, que hizo un papelón el 13-M de 2004.

Dice:
¿El deporte es el verdadero opio del pueblo?

Yo creo que es más la política, fíjate. Me da esa sensación por cómo veo que se maneja la televisión. Hubo un tiempo que fue la prensa rosa, y ahora tengo la impresión de que la política lo invade todo mucho más.

Marco Aurelio tenía un sueño y no era esto

“Marco Aurelio tenía un sueño que se llamaba Roma, Próximo, y no era esto, ¡no era esto!”

Máximo Décimo Meridio a Próximo.

En EEUU existe una expresión muy elocuente, “political arena“, para referirse al escenario político. Su origen es la arena del circo romano.

Cuando veo la película Gladiador pienso que es una magnífica parábola sobre la opinión pública. El circo es la televisión en donde se gana o se pierde no la vida sino el amor del público. Máximo y Cómodo no pelean físicamente en la arena sino al final de la película pero su batalla intelectual empieza desde que Máximo vuelve a Roma, su batalla por el favor del público del circo.

Aquellos no eran combates nobles sino de una crueldad espantosa. Los emperadores habían dedicado esfuerzo en hacer que los espectáculos fueran cada vez más degradantes para la dignidad humana. El primer gladiador atravesado por un tridente seguramente levantó aullidos de espanto, entre indignados y excitados. El siguiente pasó sin espanto y hubo que aumentar la crueldad. Una escala de degradación que aumentaba los niveles de tolerancia y que hizo insensible al pueblo romano y con el umbral de atención cada vez más alto; cada vez menos sorprendido e indignado, necesitando emociones más fuertes para asustarse. Si quieres que alguien sea sumiso, es la mejor manera de lograrlo, la excitación siempre precede a la narcosis. De hecho, una de las funciones de los medios, según Lazarsfeld y Merton, es narcotizar a la audiencia.

Pan y circo

Antes de hablar de la crueldad que crecía en la arena del circo, quizá habría que empezar por la misma escena en la que se desenvuelve la pelea entre gladiadores. No es lo mismo un combate en el circo ante 50.000 espectadores que en una guerra en un bosque apartado. No es lo mismo un debate a solas entre dos personas que un debate en la TV. No se dirá lo mismo, no se entenderá lo mismo.

La escena, el medio, es en sí una elección de mensaje. No puedes decir lo mismo en TV que en una radio, no es que no se debata igual -que también- es que no se puede debatir sobre lo mismo. Un ejemplo lo aclarará, espero: nada que no sea posible visualizar se tendrá en cuenta en la TV. De manera que lo excesivamente abstracto no tiene sitio fácil en la TV.

Decía McLuhan que antes de plantearse cualquier tipo de ecología de los medios había que formar al público en los efectos ocultos de los medios. Informarse exclusivamente en la TV va a tener un sesgo hoy por hoy inevitable en España: la espectacularización. Por eso es tan frecuente, para atacar al adversario en TV, espetarle un “aburres a las ovejas”. Si aburres no debes hablar. Estamos aquí para entretener.

Los protagonistas y los antagonistas

Pierre Bourdieu, en su libro Sobre la televisión, explica además algunas de las tácticas que muy frecuentemente utilizan los profesionales de la TV para disolver la realidad y crear un drama ficción que parece información. Destaca algunos factores que me parece que son muy oportunos para ver la televisión de nuestros días en España con otros ojos, menos inermes:

El presentador dictador:

Debate en La Sexta Noche. Sistemáticamente, Iñaki López interrumpe a los contertulios que le estorban. Los métodos son variados. Me llamó especialmente la atención una ocasión en que interrumpió a un contertulio por una información urgente a la salida de La Moncloa. Conectaron en directo con la consabida redactora pasando frío en el exterior que comentó que seguía sin haber novedades.

Recuerdo un programa de Las Mañanas de Cuatro que vi luego en Internet. Jesús Cintora enfrentaba a Monedero (en el plató) con Joaquín Leguina que intervenía desde la calle con pinganillo. La imagen de Leguina en sí ya era inferior a la de Monedero: encogido, con cara de desconcierto ya que no entendía bien lo que oía, interviniendo a destiempo, nervioso porque él mismo se daba cuenta de que estaba siendo inoportuno. Mientras, Monedero estaba relajado contemplando como el viejo político se quedaba sin forma de hilar un discurso. Lo mismo había ocurrido en otra ocasión -que yo viera- con Alfonso Guerra. Mismo desconcierto, mismo dominio de la escena por parte de Monedero. Otra ocasión en que la manipulación fue escandalosa se produjo en La Sexta Noche: mientras Pablo Iglesias aparecía con la cámara grabándole en su habitual pose con el brazo tras el respaldo de la silla, Esperanza Aguirre intervenía desde un teléfono. Igual que en las ocasiones anteriores, las intervenciones de Aguirre iban con retardo. Para más inri, Pablo Iglesias ponía caras, se reía o la saludaba con la mano mientras ella no podía verle.

Bourdieu menciona también el lenguaje corporal: la mirada impaciente hacia el contertulio enemigo, el rebuscar en papeles sin mirar al contertulio, las apostillas como “gracias, gracias” que en realidad significan “termina”.

Por otro lado, se echan capotes a los contertulios favoritos cuando están en algún apuro. Recordé la escena del circo romano, cuando unos tigres convenientemente atados con cadenas se dejaba que corrieran o no, según el gladiador que tuvieran cerca.

Otro factor es que el presentador alienta y promociona a un tipo especial de personas, los que Bourdieu llama fast thinkers. No se trata de que piensen deprisa, sino que no piensan en absoluto pero hablan de manera sintética, con imágenes y eslóganes. Como comenté en el post anterior sobre la televisión, se trata de celebridades televisivas con facilidad para el tópico. Atraen a la audiencia. Todo contertulio que quiera matizar no es bienvenido.

¿Es esto una enmienda a la totalidad de los profesionales de la televisión? No, Bourdieu menciona las tensiones que existen en la televisión entre las estrellas (millonarias) y los destajistas. Alguna conversación con Maurizio Carlotti en Twitter me confirma este extremo: la presión económica sobre las productoras y sus trabajadores es brutal.

¿Se puede hacer otra televisión? Sin duda. La RAI ha conseguido una audiencia espectacular con Roberto Benigni.

Pablo R. Suanzes lo escribe muy bien en su blog:

Con una parte importante de humor, humor inteligente, fino, profundo. Pero el espectáculo, Benigni, es también una muestra de cultura, de erudición, una fuerza desbordante.

(…)

La primera parte la vieron más de nueve millones de personas. La segunda, más de diez millones. Una barbaridad, casi un 40% de share en prime time.

Y dice algo en lo que coincido plenamente. Ver a Benigni es un disfrute pero al final queda una nube en la conciencia: ¿por qué en Italia tienen a Benigni y nosotros a Buenafuente?

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Prefiero ser Ahmed

El asesinato de los trabajadores de Charlie Hebdo, de los tres policías y de los cuatro judíos, todos en París, es abominable, más todavía cuando se hace en nombre de Dios.

Ahmed

Ahmed

La solidaridad política y periodística de Europa ha sido selectiva. Sólo se ha identificado con la revista Charlie Hebdo. Las otras víctimas son de una categoría inferior.

Así, hemos pasado varios días con la identidad cambiada ya que, si no eres Charlie Hebdo, claramente eres un gañán. Por la libertad de expresión, identidad obligada.

Se puede intentar entender esa solidaridad selectiva. Por ejemplo, se aduce que es en realidad la libertad de expresión la que está en peligro tras el atentado. Aquí se ve que también los iconoclastas y descreídos dan más valor a una idea (la libertad de expresión) que a las personas, ya que Ahmed el policía murió rematado en el suelo pidiendo clemencia, pero no simboliza nada tan importante como la libertad de expresión. El símbolo por delante de la persona.

Y, para ejemplificar lo poco que importa la persona, y como apoyo a Charlie Hebdo, se reproducen los insultos a las creencias de Ahmed.

Ese mismo día Boko Haram asesinó a 2.000 personas en Nigeria. Llevamos meses de matanzas de cristianos en Siria e Irak. Ayer asesinaron, por lo de Charlie Hebdo, a varias personas en Níger y quemaron dos iglesias. Se despacha con un breve. Ni manifestaciones, ni hashtags, ni escándalo.

Jordi Molas expresó el doble rasero de manera brillante.

El Papa Francisco entró en la polémica. Digo que entró porque sus palabras lo demuestran. Por cierto, hay que leer las palabras de alguien antes de opinar sobre ellas.

Exactamente fueron éstas:

“Creo –dijo– que los dos son derechos humanos fundamentales: la libertad de expresión y la libertad de religión. Usted es francés… Hablemos, pues, de lo de París. Hablemos claro. No puede esconderse una verdad: que cada uno tiene el derecho de practicar su propia religión, sin ofender, libremente. Así lo hacemos; queremos hacerlo todos”.

“En segundo lugar, no se puede ofender, hacer la guerra, matar a un hombre en nombre de la propia religión; en nombre de Dios. A nosotros, lo que está sucediendo ahora nos sorprende. Pero siempre pensamos en nuestra historia. ¿Cuántas guerras de religión hemos hecho? Piense usted en la noche de San Bartolomé ¿Cómo se entiende eso? También nosotros hemos pecado. Pero no se puede matar en nombre de Dios. Eso es una aberración. Matar en nombre de Dios es una aberración“.

“Creo que esto sea lo principal sobre la libertad religiosa: hay que hacerlo con libertad, sin ofender, pero sin imponer, sin matar”. “La libertad de expresión –prosiguió–: cada uno tiene no solo la libertad, el derecho; tiene también la obligación de decir lo que piensa para ayudar al bien común. La obligación. Pensemos en un diputado o un senador; si no dicen lo que piensan que es el verdadero camino no colaboran con el bien común. Y no solo ellos, sino tantos otros. Tenemos la obligación de decir abiertamente, tener esa libertad, pero sin ofender“.

“Porque es verdad que no se puede reaccionar violentamente pero si Alberto Gasbarri [organizador de los viajes papales], gran amigo, dice una palabrota contra mi madre, le llega un puñetazo.¡Es normal! ¡Es normal! No se puede provocar, no se puede insultar la fe de los otros, no se puede hacer burla de la fe“.

“El papa Benedicto en un discurso, no recuerdo cuál [el de Ratisbona], ha hablado de esta mentalidad postpositivista, de la metafísica postpositivista que llevaba finalmente a creer que las religiones, las expresiones religiosas son una especie de subculturas que son toleradas, pero son poca cosa, no forman parte de la cultura ilustrada. Esto es una herencia de la Ilustración”.

“Tanta gente habla mal de las religiones, las toma a broma, las ‘convierte en un juguete’. Y estos provocan y puede suceder lo que le sucede a Gasbarri si dice algo contra mi madre. Hay un límite. Todas las religiones tienen su dignidad, todas las religiones que respetan la vida humana, la persona humana. Yo no puedo tomarlo a broma. Esto es un límite. He escogido este ejemplo del límite para decir que en la libertad de expresión hay límites, como el de mi madre”.

Palabras llenas de matices y que han sido despachadas con comentarios tan simples como decir “qué horror” y escribir una carta del director, Pedro J. Ramírez, para sí, en este caso, meterse con las convicciones del Papa Francisco que claramente no le va a meter ningún puñetazo.

Yo tampoco. Se ríe en su carta, que no pienso enlazar, de la Inmaculada. Incluso estoy pagando su frivolidad ya que soy accionista de su nuevo medio, El Español. Es un texto bastante embarullado de citas en el que menta mucho la razón y se olvida de la cita obligada: el sueño de la razón crea monstruos. Se acuerda mucho de las guerras de religion y muy poco de las guerras en nombre de la razón, la libertad, el progreso, la igualdad o la nación. Éstas últimas han sido las más sangrientas y las más cercanas en el tiempo. Sólo una mirada al siglo XX estremece.

Por ejemplo, imagino el horror de los judíos alemanes al verse caricaturizados como ratas y a los librepensadores racionales excusando la libertad de expresión de los nazis. También imagino en los suburbios franceses a un niño argelino al que sus compañeros rubios le restriegan una portada de Charlie Hebdo. O a un sirio al que apalean hasta la muerte por las caricaturas francesas. Valía la pena que murieran por la libertad de expresión.

Le pregunté ayer a Pedro J.

Y respondió hoy tras varios intentos:

Si se lo pregunté es porque sabía la respuesta. También Pedro J. prohíbe que se ofenda a las víctimas de la violencia doméstica, algo que me parece muy bien y que apoyo. También le ofenden los actos de exaltación del terrorismo. Muy bien.

Si le ofende eso e incluso es capaz de retirar esos contenidos de su periódico como hizo en 2011 será porque no los considera objeto de la libertad de expresión: ¿son sólo las ofensas a los sentimientos religiosos libertad de expresión? ¿Tenemos, por tanto, una
cultura aceptable y otra religiosa sólo tolerada pero combatida con todas las armas? ¿Hay un estatus respetable para el laicismo y una reserva india para los creyentes? ¿Es así como funciona?

Prefiero ser Ahmed, él murió defendiendo a los que le despreciaban.

Pensamientos sobre El Español de Pedro J.

IMG_1218.JPGIba a poner periódico El Español, pero no será periódico. Iba a poner diario pero tampoco lo será. Nada digital tiene ya periodicidad. Esto sí que es presente interior.
De ser, tendría que ser medio, algo que no es nada más y nada menos que el mensaje. Pedro J. siempre habla del periódico como de un proyecto intelectual y creo que acierta. Acierta porque un medio no es poner noticias, opinión, chistes y horóscopos unos al lado de otros sino dar coherencia intelectual, contexto, visión global, perspectiva histórica y puntos de vista complementarios o contradictorios para que el lector alcance por sí mismo una conclusión. Lo que Bezos llama “bundle”. Por eso es tan importante el diseño de experiencia de usuario. Han escogido  a Alfredo Triviño, que tiene un curriculum impresionante.

Sobre eso escribe Eduardo Arriagada en este post en Medium. Y Eduardo también reflexiona, tras su visita al Washington Post, sobre el modo de volver a articular el proyecto intelectual que El Español debe ser, en su revista en Flipboard, Lo que ha que leer. De allí extraigo esto que ha escrito Hermida sobre el bundle y que os animo a leer.

“Every technology is both a burden and a blessing; not either-or, but this-and-that”, decía Postman el siglo pasado. La insistencia de que no hace falta papel no la tomo como un desprecio a ese soporte sino como la constatación de que ahora el papel tiene más de burden, de peso, que de bendición. Lo digital tiene su punto de burden, de perjuicio, por supuesto, y creo que en este blog se han explicado algunas de sus taras.

Cuando El Español no tenía nombre, en noviembre, dije en Twitter esto: “Pienso que el periodismo y el crowdfunding se llevan muy bien. Sentirse dueño de un medio es una vinculación fuerte, un trigger bestial” noviembre 11, 2014,  y añadí que dar voz a los suscriptores proporcionando un espacio para blogs añadiría vinculación. Los posts de esos blogs pueden salir en portada de forma aleatoria. Estamos en la época de Narciso, sería una recompensa.

En ese sentido, los tres mosqueteros (Pedro J., María Ramírez y Eduardo Suárez) lo están haciendo muy bien porque ése es el mensaje constante: esto lo hacemos entre todos, necesitamos vuestra ayuda. Y la vinculación, con su parte agradable de apoyo y su parte “desagradable” de exigencia, va a ser el pilar de El Español.

¿Y de dónde saco este tema del trigger y la recompensa? Del libro Hooked: “By progressing users through the four steps of the Hook Model, — trigger, action, variable reward, and investment — hooks form habits”.

La lectura del “periódico” tiene que volver a convertirse en un hábito. No hace falta papel, pero hace falta volver a establecer el nexo entre la cabecera, entre el proyecto intelectual, y el lector. Supongo que lo tendrán previsto, pero en la época de lo virtual va a ser más necesario que nunca que los fundadores se prodiguen en encuentros físicos con los suscriptores, accionistas y público en general. Porque el vínculo humano se ha convertido en una de las pocas “exclusivas” de nuestra era.

La suscripción no es un modo de generar sólo ingresos sino de fortalecer ese nexo, de manera que el lector no sea simplemente un paseante que mira escaparates sino un actor que activamente entra en el proyecto intelectual del medio. Y eso es mucho más fácil hoy que en el siglo XIX.

Pienso que lo pueden hacer muy bien y pienso invertir dinero en ese proyecto. Si sale bien, de nuevo los medios españoles serían pioneros en Internet.

13 -M: narcisismo vs multitud

 “Para derrotar a  los partidos de la casta es necesario el protagonismo de la gente”.

Pablo Iglesias.

Hace unos días, Pablo Iglesias dijo a Iñaki Gabilondo que le iba a contar un secreto sobre la convocatoria ante la sede del PP el 13 de marzo de 2004. Le dijo que el SMS de la convocatoria se gestó en su facultad. No dijo que lo escribiera él pero para quien no esté bien informado de lo que ocurrió aquellos días se podía tomar como una confesión de autoría.

El fenómeno de comunicación que se produjo entre el 11 el 13 de marzo de 2004 lo investigué en mi tesis. Algunas de las cosas que escribí en 2009 las redactaría de otra manera, pero lo esencial lo mantengo. Por ejemplo, destacaría más que en comunicación pública vivimos -cada vez más- en un océano en el que las olas no nos deben distraer de las corrientes ocultas a la vista. Es decir, que no hay un efecto directo y potente de un medio o un grupo de gente que se pueda alzar con el protagonismo de un cambio político como el vivido en aquellos días.

Tras haber leído mucho y hablado con algunas personas sobre lo ocurrido con la convocatoria del 13-M me decanto por que la convocatoria salió del mundo de Cultura contra la Guerra, del colectivo de actores.

Javier Torres de la Cadena Ser recibe el SMS el día 12 y pone como origen del SMS la plataforma de actores contra la guerra. De hecho, Torres trabajaba en la sección de cultura de la Cadena Ser.

A las 18:30 ante la sede del PP, momento en el que conecta en directo la Ser, no hay apenas 200 personas manifestándose. Pero lo que cuenta Javier Torres, primer periodista que informa de la manifestación, no es eso. Habla de miles de personas.

Entre esas 200 personas están gente preparada para aguantar a los anti disturbios. No se mueven. Muchos de ellos llevan radios y escuchan la repercusión de lo que están haciendo. Se suman las televisiones internacionales (CNN y Euronews). Acude más gente, pensando que se va a encontrar una muchedumbre.

Los móviles, las radios y televisiones fueron los canales de transmisión de la manifestación. Se replican en otras ciudades.

Ahora bien: ¿esto lo desencadenó un SMS pulcramente redactado? No.

La segunda legislatura de Aznar se caracterizó por dilapidar la confianza que los españoles habían depositado en el PP: Prestige, Irak, Yak-42… problemas que se multiplicaron por la torpeza comunicativa de un gobierno sordo y agresivo.

La lluvia fina de Aznar pero al revés. Llegaron a las elecciones de 2004 con la autoridad muy dañada.

La penosa comunicación, entre el 11 y el 13 de marzo; el marco divergente de la Cadena Ser fueron las gotas que colmaron el vaso de la indignación. Indignación que siempre pilla al PP fuera de juego.

Por eso, reclamar el protagonismo en una protesta y posterior vuelco electoral es una manifestación de narcisismo.

A continuación, pongo las hipótesis y conclusiones de mi tesis sobre lo ocurrido aquellos días.

Ojalá no se vuelva a repetir.

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¡Vivan las caenas (de TV)! 1

Estoy leyendo un librito escrito por el sociólogo francés Pierre Bourdieu. Se llama, Sobre la televisión y se publicó en 1996, el siglo pasado. Es muy asequible, de hecho su primera forma fueron dos conferencias emitidas por televisión en el College de France y retransmitidos por Paris Premiere en mayo de 1996.

Dada la situación informativa española de los últimos años, la lectura es iluminadora de la realidad que estamos viviendo, una explicación de esas que provoca un eureka en la mente. Porque, no os engañéis, el escenario central de la vida política no es Internet, es la tele: “Internet no mató la televisión, le alargó la vida“.

Extraigo algunos párrafos. Este post será el primero de algunos más sobre el libro.

“Pero al privilegiar los sucesos y llenar ese tiempo tan escaso de vacuidad, de nada o casi nada, se dejan de lado las noticias pertinentes que debería conocer el ciudadano para ejercer sus derechos democráticos. Lo cual hace que se establezca una división, en materia de información, entre quienes pueden leer los diarios llamados serios (en el supuesto de que lo sigan siendo, debido a la competencia de la televisión) […] y quienes, en el otro extremo, no cuentan con más bagaje político que la información suministrada por la televisión, es decir, prácticamente nada”.

La TV en campaña

 “La televisión incita a la dramatización, en un doble sentido: escenifica, en imágenes, un acontecimiento y exagera su importancia, su gravedad, así como su carácter dramático, trágico”.

[…]

“Los peligros políticos inherentes a la utilización cotidiana de la televisión resultan de que la imagen posee la particularidad de producir lo que los críticos literarios llaman el efecto de realidad, puede mostrar y hacer creer en lo que muestra. Ese poder de evocación es capaz de provocar fenómenos de movilización social. Puede dar vida a ideas o representaciones, así como a grupos. Los sucesos, los incidentes o los accidentes cotidianos pueden estar preñados de implicaciones políticas, éticas, etcétera, susceptibles de despertar sentimientos intensos, a menudo negativos, como el racismo, la xenofobia, el temor-odio al extranjero, y la simple información, el hecho de informar, to record, de manera periodística, implica siempre una elaboración social de la realidad capaz de provocar la movilización (o la desmovilización) social”.

Cuenta Bourdieu que en las movilizaciones estudiantiles de 1986 en Francia, los periodistas ingenuamente, dejándose llevar de lo que les interesa (sus intereses), por sus prejuicios, por sus expectativas inconscientes produjeron efectos de realidad, unos efectos no deseados por nadie que, en algunos casos, pueden resultar catastróficos. Los periodistas tenían en mente mayo del 68. Los periodistas se encontraron con adolescentes poco politizados, buscaron portavoces, erigieron en portavoces a unos adolescentes y esos adolescentes se lo tomaron en serio. “De este modo, la televisión, que pretende ser un instrumento que refleja la realidad, acaba convirtiéndose en instrumento que crea la realidad. Vamos cada vez más hacia universos en que el mundo social está descrito-prescrito por la televisión. La televisión se convierte en el árbitro del acceso a la existencia social y política”.  Me viene a la mente el camarero Casillas, el héroe del 25-S

Creación de la realidad

Conviene tener en cuenta lo anterior. Lo que sale en televisión no es un recuento neutro de lo que interesa sino que crea el interés por determinadas ideas y personajes. Por eso, el éxito de Pablo Iglesias no se entiende sin la televisión.

Resulta muy interesante, por ejemplo, la descripción que Bourdieu hace de la circulación circular de la información. Los periódicos publican noticias que son leídas por los periodistas de radio y televisión, que las repiten y valoran. Ahora añadid las redes sociales y lo que alguien ha dicho de la noticia X en su Twitter. Eso alimentará el periódico de mañana y vuelta a empezar. De manera que un periodista puede estar en diversas tertulias hablando sobre una realidad que no ha pisado en ningún momento. Como se consigue una medición muy exacta de lo que funciona o no funciona en términos de audiencia (tengo mis dudas, pero eso dice Bourdieu) el árbitro es el índice de audiencia.

¿Y eso qué provoca? Se traduce en la presión por la urgencia, lo cual establece un vínculo negativo entre pensamiento y urgencia. Cuando se está atenazado por la urgencia no se puede pensar. ¿Cómo consiguen los tertulianos (Bourdieu no los llama así) pensar en esas condiciones? No lo hacen. La respuesta es que desarrollan su discurso mediante ideas preconcebidas, es decir, mediante tópicos: ideas que flotan en el ambiente (en Podemos hablan de coger las palabras de la calle), ideas banales, convencionales. “La comunicación es instantánea, en un sentido, porque no existe. O es sólo aparente.”

Si uno atiende a las últimas intervenciones de Pablo Iglesias, se repite. El chascarrillo del dueño del bar que quiere más clientes y pagarle un gran sueldo a sus camareros, el de la cuenta del café y los gin tonics, son modos de banalización de los problemas económicos, modos de falsear la realidad haciéndola tan simple que hacen pensar que si la economía no se soluciona es por la profunda maldad de los políticos. No tiene tiempo ni preparación para desarrollar una idea más compleja, de hecho, la primera vez que le han exigido concretar algo (en la entrevista que le ha hecho Ana Pastor) se desmoronaba el discurso.

Quizá lo que la televisión ha creado, la televisión lo destruirá.

To be continued…

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Rajoy se reúne con Pablo Iglesias en La Moncloa

Ana Blanco da uno de sus pequeños saltitos en la silla del estudio de Telediario 2 y mirando a la cámara con el rostro sereno dice: “el presidente Mariano Rajoy se ha reunido esta tarde con el líder del partido político Podemos, Pablo Iglesias. (Imágenes de la entrada de La Moncloa, apretón de manos de Iglesias, bajito y encogido, a quien Rajoy recibe con las dos manos abiertas, sonrisa franca. Imágenes del sofá blanco, Iglesias habla, está sentado en el borde del sofá, hacia adelante, Rajoy también está hacia adelante, interesado en lo que Iglesias dice) la conversación de ambos políticos ha tenido lugar por iniciativa del presidente del Gobierno que ha indicado que desea escuchar a todo aquel que tenga ideas para mejorar la situación de la población española.

Rajoy en la sala de prensa de La Moncloa: “los ciudadanos me han elegido para solucionar problemas, soy consciente de que yo no tengo todas las soluciones, por eso mismo quiero escuchar y pedir el apoyo de todos aquellos que sugieren algo que puede mejorar el problema del paro, de la corrupción, de la injusta distribución de la riqueza. Por esos motivos he charlado hoy con Pablo Iglesias y le he indicado que me interesa mantener con él encuentros periódicos para conocer su punto de vista en tantas cuestiones que son para el bien común de la sociedad”.

 

Si Rajoy fuera listo, lo haría.

Epidemia de sensacionalismo

Ayer en la web y hoy en el papel, varios diarios, entre ellos El Mundo, publican la fotografía de Teresa Romero en la habitación del Carlos III.
A todas luces es una intromisión en la intimidad de la enferma, a quien no se le preguntó si daba o no permiso para la instantánea.

Gervasio Sánchez, que es un fotoperiodista de los más respetados, así lo considera:

 

Horas más tarde, Gervasio Sánchez hacía esta reflexión:

Efectivamente, parece que primero se publica y luego se piensa. Alabo la decisión de El País de retirar la fotografía de su web a los minutos de haberla publicado y las disculpas de uno de sus subdirectores, que luego borró su tuit de disculpas, pero ¿no hubiera sido mejor haberlo pensado antes?

He leído las defensas de la foto más peregrinas. Por ejemplo, ésta de un fotógrafo de El Mundo:

No sé qué tiene que ver la lluvia en el tema, supongo que estar chorreando te añade una vitola de heroísmo. Siendo como soy de la ciudad más lluviosa de España, espero que me consientan a partir de aquí todo lo que se me ocurra.

También he leído, ahora no lo encuentro, una justificación de la foto diciendo que mostraba que los sanitarios que atienden a Teresa tienen el traje nivel 2, no nivel 4. Ya, ya… Los trajes no se ven en la foto. Los trajes se podrían haber fotografiado fuera de la habitación de Teresa y sin salir ella. Morbo.

También periodistas como Víctor de la Serna o abogados como Borja Adsuara han opinado que la foto transmitía calma a la sociedad, que veía a Teresa hablando con los sanitarios. El motivo es, según lo expresado por Adsuara, la intranquilidad de la gente ante la epidemia.

Sólo ha hecho falta que salga un portavoz que no titubee, Fernando Simón, que sepa de qué habla y que tenga autoridad para difuminar esa desconfianza pública. La desgracia ha sido que hasta hoy el gobierno no pusiera al frente de la comunicación a una persona con un perfil técnico.

Pero lo que más me ha llamado la atención es la supuesta contraposición entre el derecho a la intimidad de Teresa y las víctimas del ébola en África. Se nos dice: ¿por qué os indignáis con la foto de Teresa y no con la foto de la niña en el suelo de un hospital de África?

Que eso lo dijera alguien que no ha reflexionado sobre el periodismo, puede tener un pase, que lo hagan periodistas muestra que no estamos en el mejor de los momentos profesionales.

En primer lugar, porque difícilmente coinciden la audiencia de los medios y las personas próximas al evento. Estamos globalizados, pero no tanto. La proximidad a un evento también influye en la ética de la publicación.

Pero aún más importante es lo que sigue. El periodismo es servir al derecho a la información de los ciudadanos, decirle lo que tienen derecho a saber, no lo que les apetece saber, teniendo en cuenta los derechos de las personas involucradas en las noticias. Cuando alguien desaparece, sus familiares pegan fotos en las farolas, difunden su fotografía en los medios. Nadie cuestiona que esa “violación” de su intimidad va en beneficio del desaparecido. Cuando un medio publica fotografías de las víctimas de conflictos o epidemias remotos, no lo hace por vender más. Al contrario, suele provocar rechazo acercar a nuestras casas el horror de la guerra o la miseria. El buen periodismo lo hace porque tiene el deber de agitar la conciencia de una sociedad que sin su información estaría al margen de esa realidad que debe conocer. Sin una opinión pública informada, tened por seguro que habría todavía más abusos y miseria en los países pobres: esa información necesita agitar porque necesita sacudir de la zona de confort a una sociedad que no ve con sus propios ojos la realidad. Hacen falta testigos que transmitan el dramatismo de las guerras y la miseria y las víctimas lo agradecen: existe un documental de TV3 sobre el fallecido Miguel Gil que muestra el agradecimiento de tantas víctimas de las guerras que el fallecido reportero cubrió. Es decir, en aquellos casos en que la publicación ayuda a la audiencia y ayuda a las personas involucradas en la noticia, la publicación es muy adecuada. En esos casos, la foto es información. En el caso de Teresa, la foto no es nada que no se pudiera conocer sin atacar su intimidad y sin beneficio para la protagonista.

Por eso mismo, me ha parecido desde hace unos años (antes no) que quien defiende esa visión del periodismo debería pagar por ese servicio, por eso me suscribí a El Mundo en Orbyt. Por ese mismo motivo, el día 20 de octubre que termina mi suscripción, no la renovaré. Ya buscaré periodismo en otra parte.

Análisis de la actividad en Twitter de veinte periodistas

Tras meses (años) de espera, por fin me publican un estudio que realicé en 2012 sobre la actividad en Twitter de veinte periodistas, diez españoles y diez portugueses. Lo publica la revista OBS Journal.

El estudio se quería centrar en periodistas con responsabilidad directiva en algún medio o programa. La lista de los periodistas españoles es:

Ana Pastor
Ignacio Escolar
Julia Otero
Pedro J. Ramírez
Àngels Barceló
Gumersindo Lafuente
Arsenio Escolar
Casimiro García-Abadillo
Javier Moreno Barber
Francisco Marhuenda

Dos años después, algunos de ellos no tienen responsabilidad de dirección o no están en el medio en que estaban.

Los portugueses son:

Paulo Querido
Alberta Marques Fernandes
José Manuel Fernandes
Carlos Vargas
Lourenço Medeiros
Daniel Catalao
Fernanda Cancio
Helena Garrido
Ricardo Costa
Paulo Ferreira

El estudio se publica en inglés pero he preparado una versión en español (PDF) con algunos datos más que hube de omitir en la versión inglesa por razones de espacio.

En la investigación menciono servicios que me parecen interesantes como DiscoverText y SocialBro. También menciono a Toni Piqué que dio con un nombre muy interesante para los tuiteos ego tertulianos (tertuit).

Espero que os resulta de interés.