Todos somos iguales, pero los americanos más October 24, 2002
Posted by Montse in : Derechos civiles , comments closedEn las últimas horas se han ido agolpando las noticias sobre la LSSI y los males que intuíamos se convierten en realidad.
Varios sitios web ya han anunciado su cierre, otros han decidido, como
E-listas, irse del país de la LSSI a California, hay decenas de
emprendedores pensando en abrir una oficina en Delaware, donde
domiciliar su empresa para evitarse tanto engorro intervencionista,
algunos ISPs españoles cambian el objeto social de sus empresas para
saltarse la retención de datos.
Los males mayores de la LSSI son contra la privacidad y el derecho a la
información, pero aquello que interesa a este gobierno y que también ha
hecho rematadamente mal es legislar sobre la economía digital. Con la
LSSI se la va a cargar.
Como ejemplo de lo que estoy diciendo les comento un caso real que he
conocido esta semana a través de la lista de Libertad Digital.
El artículo 9 de la LSSI dice lo siguiente:
Artículo 9. Constancia registral del nombre de dominio.
1. Los prestadores de servicios de la sociedad de la información
establecidos en España deberán comunicar al Registro Mercantil en el
que se encuentren inscritos, o a aquel otro registro público en el que
lo estuvieran para la adquisición de personalidad jurídica o a los
solos efectos de publicidad, al menos, un nombre de dominio o dirección
de Internet que, en su caso, utilicen para su identificación en
Internet, así como todo acto de sustitución o cancelación de los
mismos, salvo que dicha información conste ya en el correspondiente
registro.
No inscribir los nombres de dominio es una falta leve que puede acarrear una multa de hasta 30.000 euros.
Un ciudadano, Julio Encina, llamó esta semana pasada al Registro
Mercantil de su ciudad para informarse de los trámites que tenía que
realizar para inscribir varios dominios que posee la empresa para la
que trabaja. Después de que el empleado del Registro le tuviera varios
minutos al teléfono, se supone que consultando con sus superiores qué
había que hacer, el funcionario le dijo que debían ir al Registro con
las escrituras de constitución de la sociedad y pagar 85 euros por cada
dominio que quisieran incluir en el registro. Julio Encina comentaba:
“Me asaltan las dudas: ¿Por qué 85 euros y en concepto de qué?, ¿sólo
se registran los dominios que se utilizan o los que no también?, ¿si ya
existen empresas y organismos que se encargan de certificar que un
dominio pertenece a un registrador o empresa en concreto, por qué hay
que hacerlo ante el registro mercantil y cómo verifican que el dominio
que quieres registrar te pertenece y no pertenece a otra persona???”
Pensemos que hay sociedades que tienen más de 100 dominios, ¿echamos
cuentas de cuánto puede suponer de coste económico este artículo
superfluo y burocrático?
Sobre la economía digital quieren aplicar las mismas políticas del
fielato de nuestros abuelos: primero paga y luego intenta ganar para
pagar los impuestos. ¿Qué conseguirán? Lo que ya ha empezado a suceder,
el exilio digital de tantas empresas que no están dispuestas a que les
penalicen por querer innovar y hacer negocios en Internet. Otras, que
ni siquiera tienen lo suficiente para marcharse de España, simplemente
echarán el cierre.
Unos animales son más iguales que otros
Como esta ley es una especie de cajon de sastre en la que lo mismo
se habla del registro mercantil que de la retención de datos, hay
tantos aspectos perniciosos que no me quiero dejar el último que ha
revelado Libertad Digital. Resulta que la enmienda introducida por
esteban González pons para retener los datos de tráfico de los
internautas españoles venía inspirada directamente por Bush. El
presidente de la AUI decía esta semana pasada: “La improvisación en
cuanto a la aplicación de la LSSI y la contradicción mostrada por el
MCYT que primero abre el anteproyecto a la discusión y debate público,
presentando un documento de consenso con el que estábamos de acuerdo y
que luego, aprovecha su mayoría política para hacer lo opuesto
introduciendo medidas de gran calado sin dar la oportunidad de opinar
al respecto nos hacen ser muy escépticos sobre las verdaderas
intenciones del Ministerio”. A buenas horas, mangas verdes. Cuando ya
has metido al zorro dentro del gallinero es cuando te das cuenta de que
tiene rabo.
Desde el principio, el debate sobre la LSSI fue una mera excusa
publicitaria del Ministerio. No estaban dispuestos a debatir nada ni a
aceptar enmiendas, bueno, sí, pero no precisamente de los internautas
españoles sino de una potencia extranjera que no ha conseguido aprobar
en su país medidas tan restrictivas de los derechos civiles como la
LSSI (First
of all, under United States law there is no similar obligation for data
retention by telecommunications companies. US federal law recognizes a
need to preserve data once a particular investigation is underway, but
it does not create a general obligation for communication carriers to
retain records on customers that are no longer required by the
carriers. President Bush is asking European governments to impose
obligations on European companies that would not be imposed on US
companies. Primero de todo, bajo la ley de Estados Unidos, no
hay una obligación general de retención de datos para las compañias de
telecomunicaciones. La ley federal americana reconoce la necesidad de
preservar los datos una vez que hay una investigación particular en
marcha, pero no crea una obligación general a los carriers de
comunicaciones de retener datos de los clientes que no son necesarios
para los carriers. El presidente Bush está pidiendo a los gobiernos
europeos que impongan unas obligaciones a las empresas europeas que no
impondrá a las empresas americanas), de la carta que EFF envió a la presidencia europea el 12 de noviembre de 2001.
Los ISPs americanos no tienen obligación de retener los datos, a no ser que haya una investigación criminal en marcha. La retención de datos aprobada en Europa abre a la NSA los datos de todos los ciudadanos de la UE.
En su trabajo diario, la NSA sólo tiene una restricción legal: que su
espionaje no afecte a ciudadanos norteamericanos. Sin embargo, si espía
a los de cualquier otro país, no está incumpliendo ninguna ley de las
que regulan su funcionamiento).
Es decir, Aznar entiende muy bien que los ciudadanos americanos tienen
unos derechos que nosotros no tenemos. Vamos de 1984 a Rebelión en la
Granja sin solución de continuidad: algunos animales son más iguales
que otros. No sabemos que es peor, si tener unos gobernantes malvados o
simplemente tontos.