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Think you very much!

Thinking blogger award

He ganado el Thinking blogger award de las manos de Interruptor, que Enciende la Luz y, de paso, me riñe por postear poco.

Uno de los requisitos es linkear el post original que dio lugar a este premio allá por el mes de febrero.

Otro es elegir cinco blogs que me hacen pensar y que reciben, de esta forma, el mismo premio:

Scriptor

Compostela

Daniel Tercero

Barcepundit

Diencéfalo

Me siento incapaz de definirlos porque, cada uno en su estilo, son únicos. Lo que les une es que, me parece, detestan la vulgaridad y la repetición. Producen sus propios contenidos a base de mucho conocimiento previo de los asuntos de los que hablan o de investigación seria. Son tenaces y son honrados. Y lo hacen por puro amor a la verdad. ¿Qué más se puede pedir?

8 comments to Think you very much!

  • Gracias, Montse. Me has hecho sonrojar leyéndote.

    Un abrazo.

  • ARP

    Yo también me sonrojo. Gracias

  • No menos abrumado: gracias por tus palabras, Montse.

  • ¡Enhorabuena, Montse! Y felicidades a los demás premiados. ;-)

  • Ricardo

    ¿Porqué siempre esa visión oscura del cristianismo? . Porqué siempre mirando a la cruz, a la noche en el huerto… siempre a la búsqueda de Dios… siempre sufriendo en silencio…

    Lo veo francamente patológico. Creo que se necesita una visión más positiva de la existencia del hombre, abrid las ventanas de una vez…

  • Montse

    Creo que te perdiste el último párrafo:

    “Sería un gran error pensar que la vida de estas personas sea toda sombrío sufrimiento. La Novo millennio ineunte, hemos oído, habla de una «paradójica confluencia de felicidad y dolor». En el fondo del alma, estas personas gozan de una paz y alegría desconocidas para el resto de los hombres, derivadas de la certeza, más fuerte que la duda, de estar en la voluntad de Dios. Santa Catalina de Génova compara el sufrimiento de las almas en este estado al del Purgatorio, y dice que éste «es tan grande que sólo es comparable al del infierno», pero que existe en ellas una «grandísima alegría» que sólo se puede comparar a la de los santos en el Paraíso.

    La alegría y la serenidad que emanaban del rostro de Madre Teresa no eran una máscara, sino el reflejo de la unión profunda con Dios, en quien vivía su alma. Era ella la que se «engañaba» sobre sí misma, no la gente.”

  • Me sumo agradecido y confuso, y además con retraso al sonrojo y abrumación generados por Montse. Aun estoy con el jet-lag horario (y, si se admite el neologísmo, el season-lag: invierno/verano) encima, tras regresar de diez días de intensos y extensos cursos en Santiago de Chile.

    Enhorabuena, además, por el diseño. Cordiales saludos a Montse y compañía.

  • Montse! Te traté de dejar hace ya tiempo unas palabras de felicitaciones aquí, pero no logré dejarlo, no me dejó tu blog.

    Ahora lo hago, en la esperanza de que no sea aún muy tarde.

    Un abrazo!