Esta decisión hace obligatoria la política iniciada por los National Institutes of Health (NIH) en mayo de 2005, según la cual se ha animado a los investigadores financiados a ceder voluntariamente sus trabajos (ver Aceprensa 21/05). Firmada por George W.Bush la última semana de 2007, la medida supone que unos 60.000 estudios serán de libre acceso cada año a través de una página web.